
En estos meses ha llamado el cartero varias veces a mi puerta, en casi todas las ocasiones han sido mis chicos los encargados de recoger esos sobres que llegaban de todas partes con cosas lindas tejidas por mis amigas y con notas de cariño y amistad.
Hoy quiero enseñaros el segundo amigurumi que tengo en casa, este me lo envío mi Lola, esa gran dama cibernética.
Es una delicia, esponjoso y meloso, diría que es un trozo del algodón de azúcar que de pequeña me compraba mi padre en la feria.


Esta muestra floral forma parte de los broches-regalo que he ido tejiendo para mis amigas. Lo dicho: ausente pero tejiendo de rato en rato y de sitio en sitio.
Hoy quiero enseñaros el segundo amigurumi que tengo en casa, este me lo envío mi Lola, esa gran dama cibernética.
Es una delicia, esponjoso y meloso, diría que es un trozo del algodón de azúcar que de pequeña me compraba mi padre en la feria.


Esta muestra floral forma parte de los broches-regalo que he ido tejiendo para mis amigas. Lo dicho: ausente pero tejiendo de rato en rato y de sitio en sitio.





